Ricardo Barreda pasa su último fin de semana en la Unidad Penal 12 de Gorina.
El odontólogo condenado a perpetua por matar a su familia en 1992 espera que su último informe psicológico sea evaluado por la justicia.
Según su abogado defensor, Eduardo Gutiérrez, sólo falta que la Sala Primera de la Cámara Penal apruebe el arresto domiciliario.
Este es un paso fundamental para que el detenido pueda cumplir el arresto domiciliario en la casa de su novia Berta André.