Un nuevo libro publicado por el historiador Dagfinn Skre, basado en seis años de investigación en diversas disciplinas, arroja luz sobre el origen de la Edad Vikinga y los primeros reinos escandinavos, entre 180 y 550 d.C.

La expansión del Imperio Romano y sus continuos conflictos bélicos, en conjunción con las pestes del siglo II y el despoblamiento generalizado en vastas regiones, llevaron a la incorporación de guerreros extranjeros en sus filas. Un número considerable de estos soldados provenía de tribus germánicas y escandinavas.