El nuevo jefe de la barra brava de Independiente, César "Loquillo" Rodríguez, luchaba por su vida en "muy crítico estado" tras ser baleado a unas cuadras del estadio Libertadores de América, junto a dos hermanos que lo acompañaban.

"El estado es muy crítico por la gravedad de las lesiones", informó el jefe de terapia intensiva del hospital Fiorito, de Avellaneda, Antonio Conforti, sobre Loquillo, de 36 años.

Los otros dos heridos son dos hermanos, de apellido Mora, uno de los cuales, identificado como Angel, de 27 años, fue herido de un balazo en el tórax pero tras un drenado está fuera de peligro en el departamento de cirugía.

El otro hermano recibió un "roce de proyectil de arma de fuego en el muslo izquierdo, fue atendido y se retiró", dijo el director adjunto del Fiorito, Hugo Pardo a la prensa.

El hospital se encontraba con una fuerte custodia policial por la causa judicial pero también ante temores de que el centro asistencial sea terreno de las internas de la barra, como ocurrió meses atrás en el hospital Santojanni con la pesada de Nueva Chicago, que fue a ultimar a un adversario.

Fuentes policiales informaron que el ataque se produjo anoche, alrededor de la 21.30, cuando entre ocho y diez hinchas de Independiente caminaban por la calle Gutenberg, entre Crisólogo Larralde y Lafuente, de la localidad de Piñeyro, cerca del la zona llamada "los siete puentes", a unas pocas cuadras del estadio tras el partido que el partido que Independiente empató 1 a 1 con Quilmes.

Un hombre permanecía detenido en la comisaría segunda sospechado de participar del ataque, el cual tenía dos versiones sobre su posible origen: uno que Loquillo y su gente fue a exigir el dinero de los estacionamientos y fue baleado junto a su gente y otro que da cuenta de que barras que responden a Rodríguez habrían atacado a un joven en la puerta de su casa y un familiar de éste los baleó.

Loquillo peleaba por seguir vivo en una sala de terapia intensiva y con la bala en su cuerpo ya que no pudo se extraída.

Conforti explicó que la bala ingresó por la "axila izquierda" y comprometió "al pulmón y al corazón" y que el proyectil "sigue alojado" en el cuerpo de Rodríguez.

Por Radio Continental Florencia Arietto, jefa de seguridad de Independiente dijo: "No tenemos nada que ver con esos delincuentes. El club no tiene ninguna responsabilidad en las disputas que puedan tener estos delincuentes".