Descubren que el Alzheimer puede transmitirse por contaminación de instrumentos quirúrgicos
Si bien aparece de forma espontánea o por predisposición genética, la proteína beta-amiloide, asociada con la enfermedad, puede transmitirse durante ciertos procedimientos médicos.
Mediante una autopsia, los expertos analizaron el cerebro de ocho personas de entre 36 y 51 años que habían muerto de ECJ contraída tras someterse en los años ochenta a un tratamiento con hormona del crecimiento extraída quirúrgicamente de cadáveres. Se ha comprobado que miles de personas que fueron inyectadas con hormonas del crecimiento extraídas quirúrgicamente de las glándulas pituitarias de cadáveres, un procedimiento médico que se realizó en el Reino Unido entre 1958 y 1985, han acabado desarrollando ECJ.
Se cree que las hormonas transportaban los priones de la ECJ, que se habrían adherido a los instrumentos quirúrgicos durante el proceso de extracción. Al estudiar esos ocho cerebros, el equipo de Collinge descubrió que en seis de ellos había beta-amiloides, asociados con el alzhéimer. En cuatro casos, los depósitos de amiloides estaban extendidos, apuntan los científicos, que aclaran que ninguno de los pacientes presentaban signos de padecer alzhéimer hereditario de aparición temprana. Los expertos creen que el tratamiento con la hormona del crecimiento que se hizo a todos los pacientes pudo estar en el origen de la aparición del alzhéimer así como de la ECJ, debido a esa transmisión por neurocirugía.