Al menos dos patrulleros y un autobús ardieron durante los disturbios derivados de las protestas, en tanto que se registraron varios heridos, entre ellos ocho efectivos policiales, indicó la cadena de televisión británica BBC, según reprodujo Europa Press.

Todo comenzó con la concentración de unas 300 personas en las puertas de una comisaría en High Road para pedir "justicia" por el crimen de un joven a manos de un efectivo, ocurrido el jueves.

El portavoz de la Policía metropolitana indicó que una "gran cantidad de personas" se concentraron frente a la sede policial, pero que no todas estuvieron involucradas en los desórdenes.

"Varias botellas fueron lanzadas contra dos coches de Policía, provocando que uno de ellos ardiera. El segundo coche fue empujado hasta la mitad de High Road y fue incendiado también", agregó.

Asimismo, varios negocios de la zona fueron atacados y saqueados.

Por su parte, el gobierno británico calificó de "absolutamente inaceptables" los violentos disturbios en Tottenham surgidos tras la muerte de Mark Duggan, de 29 años, quien fue baleado por un policía en un confuso episodio que aún está bajo investigación.

Según las fuerzas de seguridad, los choques de esta madrugada entre manifestantes y uniformados dejaron como saldo ocho agentes heridos, mientras que por su parte el servicio médico de ambulancias estableció en una docena la cifra de hospitalizados, aunque aún no precisó si se trata de efectivos o civiles.