La Corte Suprema de Justicia ha revocado un fallo que permitía la explotación de los barcos-casino en Puerto Madero, pero la sala de apuestas flotante continuará operando debido a otra medida cautelar vigente desde 2021. Sin embargo, la cuestión de fondo del caso está por llegar a la Corte, lo que podría resultar en una reversión de la situación actual en el futuro.

La Corte Suprema revocó por unanimidad una medida cautelar que permitía a Casinos de Buenos Aires SA operar los barcos-casino más allá de los plazos de la concesión original. Una medida cautelar diferente, concedida en 2021 y no apelada por el Estado, permite que los casinos continúen operando.

La Constitución local prohíbe las salas de juego en la Ciudad de Buenos Aires, lo que llevó a la creación de los casinos flotantes en aguas de jurisdicción federal. La concesión original, otorgada en 1999, expiró en 2019.

El negocio de los casinos genera ingresos significativos para la Ciudad de Buenos Aires, con un canon de aproximadamente 40.000 millones de pesos en 2024. La empresa que opera los casinos es CIRSA, propiedad de Manuel Lao Hernández y participada por Hapsa e Inverclub.